may 25, 2014
itineri.de

Rindfleischetikettierungsüberwachungsaufgaben…

Berlín, 25 de mayo de 2014
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Aprender la lengua alemana no es tarea fácil, para los castellanohablantes. A letras ajenas a nuestro alfabeto, como la “ß” (beta, equivalente a “ss”), se añaden palabras imposibles (“Bundesverteidigunsministerium“, Ministerio federal de defensa), declinaciones, tres géneros gramaticales (masculino, femenino y neutro) y otras perlas que hacen del aprendizaje del idioma todo un reto. Además, el origen germánico de sus vocablos los convierte en mayoritariamente extraños a oídos castellanizados. De ahí que, a diferencia del francés “économie”, y del italiano y el catalán “economia”, perfectamente comprensibles para un castellanohablante, el alemán “Wirtschaft” precisa de cierta formación previa para ser entendido.

Una de las características del alemán que más llama la atención, cuando no se conoce la lengua, es la longitud de sus palabras. Es responsable de ello el llamado “Kompositum”, que permite unir sustantivos para formar nuevas palabras. Así, con “Bus”, de fácil traducción, y “Haltestelle”, parada, se forma el término “Bushaltestelle”, parada de autobús. Es posible alargarla más, añadiendo otros sustantivos que le den sentido. Por ejemplo, con “Bushaltestelle” y “Schild” (señal) se forma “Bushaltestellenschild”.

Una de las palabras más largas en alemán designa un proyecto de ley. Los diputados del Parlamento del land Mecklenburg-Vorpommern, al noreste del país, debatían en 1999 la “Ley sobre la transferencia de las obligaciones de vigilancia del etiquetaje de la carne de vacuno y de identificación de los bovinos”. Por imposible que parezca, esta frase se puede escribir en dos palabras, una de ellas especialmente larga, y así lo hicieron sus señorías:

Rinderkennzeichnungs – und Rind­fleisch­etikettierungs­über­wachungs­aufgaben­übertragungs­gesetz

El nombre oficial de la ley, pues, consta de dos partes: la primera se refiere a la “identificación de los bovinos”, la segunda es el resto del nombre del proyecto de ley que incluye, en una sola palabra, 63 letras. Este término acabaría por convertirse, por cierto, en el más largo que figura en un documento de un órgano oficial. Aunque es poco probable que escucharla facilite su comprensión, quien esté interesado la puede oir aquí.

Se diría que no puede ser, pero lo cierto es que hay casos aún más exagerados. Por lo menos uno: Donau­dampfschifffahrts­elektrizitäten­hauptbetriebswerk­bauunterbeamten­gesellschaft. Consta de 80 letras e incluye una curiosidad: tres “f” seguidas (subrayadas), que no son producto de ningún error, sino consecuencia de la aplicación de las normas de ortografía alemana, simplificadas por cierto en 1996 (“Rechtschreibung“). En cualquier caso, no está de más dejar constancia de que la palabra más larga que se conoce no proviene de Alemania sino de Grecia. En su comedia “Las asambleístas” (392 a.C.), Aristófanes creó un delicioso manjar de nombre, este sí, imposible: Lopado­temakho­selakho­galeo­kranio­leipsano­drim­hypo­trimmato­silphio­karabo­melito­katakekhy­meno­kikhl­epi­kossypho­phatto­perister­alektryon­opto­kephallio­kigklo­peleio­lagōio­siraio­baphē­tragano­pterýgōn. En caso de estar hambriento, ¡mucho mejor pedir otra cosa!

De todos modos, no hay que asustarse de entrada. Quien tenga interés en aprender alemán, debe comenzar por el principio: el alfabeto, por ejemplo con este vídeo. Y quien ya tenga conocimientos, puede practicar con este otro, producto de un servicio que ofrece la televisión pública Deutsche Welle: noticias, leídas más despacio de lo habitual y con el texto correspondiente, para facilitar su comprensión…

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mar 24, 2014
itineri.de

Memoriales contra el olvido

Berlín, 24 de marzo de 2014
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A pesar de los muchos años transcurridos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, la Alemania heredera de aquella que desencadenó el conflicto, continúa honrando a las víctimas de la barbarie nazi. Son decenas los monumentos, placas, esculturas y espacios diversos que, por todo el país, recuerdan el horror que los nacionalsocialistas extendieron dentro y fuera de las fronteras de Alemania. Los millones de asesinados por los nazis, principalmente judíos, gitanos, homosexuales y opositores políticos, están presentes en la memoria colectiva de una sociedad que, todavía hoy, soporta sobre sus hombros, como puede, el peso de su historia.

Por todo el país y más allá, cuadriculadas Stolpersteine cubren las aceras, de manera evidente en los barrios donde, hasta el estallido del conflictoresidía más población judía. El nacimiento de las Stolpersteine, actualmente más de 35.000 en pueblos y ciudades de Alemania, Polonia, Austria y los Países Bajos entre otros, se remonta a los primeros años de la década de los 90; un elemento sencillo con el cual el artista Gunter Demnig quiso devolver su nombre a todos aquellos que, para los nazis, sólo fueron números. La iniciativa no estuvo exenta de polémica, en sus inicios, pero aún así el proyecto de las Stolpersteine avanza imparable, y está previsto llevarlas incluso más allá de las fronteras de Europa.

Los grandes memoriales en la capital

En Berlín, tres grandes memoriales merecen formar parte de este capítulo, todos ellos situados muy cerca de la Puerta de Brandenburgo y del Reichstag, el Parlamento federal. En 2005 se inauguró el Memorial por los judíos asesinados en Europa, una superficie cubierta por 2.711 estelas de hormigón formando estrechos, largos pasillos. Los visitantes están invitados a adentrarse en ellos y dejarse llevar por las angustiosas sensaciones que provoca su puesta en escena. Uno de los episodios más controvertidos acerca de su construcción, por cierto, nos traslada a la capital financiera de Alemania, Frankfurt. Allí tiene su sede Degussa, empresa que en el año 2003 recibió el encargo de proveer el material con que se protegería la superficie de las estelas. El escándalo fue mayúsculo al descobrirse que, en los años 40, una filial de Degussa había producido el gas Zyklon B con el que los nazis asesinaron a miles de personas en las cámaras de gas.

Algunas imágenes de este memorial, y de los que vienen, pueden verse en este álbum: http://www.flickr.com/photos/itineri/tags/memorials/

El Memorial para los homosexuales perseguidos por el nazismo fue inaugurado en el año 2008. Se trata de una cámara herméticamente cerrada, al interior de la cual se puede acceder solo visualmente, a través de una pequeña ventana. Al otro lado del cristal, diversas imágenes de parejas del mismo sexo en actitud cariñosa buscan trasladar al espectador un mensaje de tolerancia y respeto a la diversidad.

Finalmente, en octubre de 2012 se ha inaugurado el Memorial por los gitanos asesinados por el nacionalsocialismo. El Gobierno Federal acordó, en 1992, la construcción de un espacio de homenaje para aquella comunidad. Con todo, ciertos desencuentros entre los políticos y las asociaciones de gitanos de Alemania han ido atrasando el proyecto, hasta ahora. El memorial está situado en el extremo nordeste del Tiergarten, en un terreno cedido por el gobierno regional de Berlín, a la sombra del Reichstag.

¡Gracias a la periodista de la agencia EFE-Berlín Elena Garuz, por esta pieza informativa sobre la inauguración del memorial por los gitanos asesinados por el nazismo!

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feb 5, 2014
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Berlinale 2014: ¡se levanta el telón!

Berlín, 5 de febrero de 2014
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Se extiende la alfombra roja, Potsdamer Platz se convierte en el escenario central de una historia que, año tras año, capta la atención de locales y visitantes. Por 64° vez, la capital alemana da la bienvenida a buena parte del star system cinematográfico europeo y mundial: ¡llega la Berlinale 2014!

Cerca de 400 películas se proyectarán durante los 10 díes que dura el festival, 20 de las cuales competirán por el preciado Oso de Oro. El apartado de competición trae tradicionalmente a Berlín lo mejorcito de aquello que se conoce como star system: Leonardo DiCaprio, Jeremy Irons, Clint Eastwood, Diane Kruger, Jennifer Lopez. Sobre la alfombra roja de la Berlinale se pasean actores y directores de nombres universales, y a su alrededor se reúnen fans apasionados que confieren a la ciudad un ambiente de absoluta fiesta.

La cantidad ingente de actrices y actores, de temáticas y de espacios donde ver las películas, hace imprescindible consultar el programa del festival (en inglés), para no perderse en un marasmo de información, de otro modo complicada de gestionar. Se puede hacer la búsqueda por secciones, por cines (una veintena larga), por países, fechas y horas. Por lo que respecta a la compra de entradas, es posible hacerla con antelación desde hoy mismo, en el centro comercial Arkaden am Potsdamer Platz, el Kino International (Karl-Marx-Allee 33), la Haus der Berliner Festspiele (Schaperstraße 24) y, por supuesto, la web del festival.

La Berlinale, sin moverse de casa

Quien quiera seguir el festival desde el sofá del comedor, tendrá suficiente poniendo atención a esta completa guía, donde se indica día, hora y canal de emisión de todos los programas que se volcarán en la Berlinale (desde Alemania. Desde otros lugares, ¡cable o satélite imprescindibles!). Los freaks del cine pueden pasarse un buen rato repasando los nombres de los ganadores en cada categoría, a lo largo de toda la historia del festival, aquí. O conocer a quienes han sido los miembros de los diferentes jurados, desde los inicios del festival, aquí.

Señoras, señores, se levanta el telón… ¡bienvenidos a una nueva edición de la Berlinale!

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dic 1, 2013
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¡Amarga, aromática felicidad!

Berlín, 1 de diciembre de 2013
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A la pregunta “¿Qué te ha gustado/impresionado/interesado más de Berlín?”, las respuestas suelen incluir la East Side Gallery, la Puerta de Brandenburgo, los muchos parques de la capital o, de etéreo caràcter pero de más peso que todos los monumentos juntos, su apasionante historia, perceptible en cada rincón de la ciudad. Sí, a la vuelta de un viaje, todos llevamos un favorito en nuestra mochila de los recuerdos.

Las guías de turismo, limitadas en su espacio, visibilizan muchos posibles favoritos pero ocultan otros que, irremediablemente, quedarán en el tintero para quienes no habrán sabido jamás de su existencia. Uno de estos espacios invisibles es el que, desde itineri.de, aconsejamos incluyáis en vuestra lista de “No dejar de ver en Berlín”. ¿Alguien dijo chocolate? ¡Hmm!

En un extremo de Gendarmenmarkt, la plaza más afrancesada de la capital, brilla con luz propia “Fassbender & Rausch“. Aun lejos, muy lejos de ser una galería de arte o la espectacular sexta planta de los almacenes KaDeWe, al visitante chocolatero se le hace la boca agua ante tamaña profusión de estos pecados de coloridos envoltorios. No es una galería de arte, no, aunque por sus escaparates pudiera parecerlo: símbolos de Berlín, desde el Reichstag hasta la Iglesia de la Memoria, se presentan a los curiosos, todo chocolate, en tamaño familiar…

Los Rausch y los Fassbender, que desde 1863 habían ejercido sus actividades chocolateras, unieron saberes y sabores en las postrimerías del siglo XX. Fruto de esta unión fue el negocio que, situado en el 60 de la Charlottenstrasse (U2 Stadtmitte) aloja no solo la tienda de chocolate sino también un restaurante y una cafetería. Las cartas de uno y otro reflejan sin duda el lema de la casa, “El chocolate hace feliz”: chocolate a la taza, fondue de chocolate, tagliatele de cacao, … ¡amarga, aromática perdición!

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nov 9, 2013
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9 de noviembre: la historia a través de una fecha

Berlín, 9 de noviembre de 2013
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Aquel Muro, aparentemente indestructible hasta pocos minutos antes, se resquebrajaba una noche de forma inesperada, iniciando así un proceso que acabaría con la caída de un telón de acero, de partidos únicos y, finalmente, incluso de la Unión Soviética. Prólogo de un nuevo mundo, aquella jornada de 1989 se sumaba a la lista de acontecimientos históricos que, a lo largo del siglo XX, han sucedido en Alemania un 9 de noviembre…

La lista se inicia al término de la Primera Guerra Mundial. Mientras el conflicto agonizaba, en la capital alemana se proclamaba la República… dos veces. Era el 9 de noviembre de 1918. Hacia las dos de la tarde, Philipp Scheidemann anunciaba el fin de la monarquía de los Hohenzollern y la instauración de la república desde una ventana del Reichstag (vídeo). Se avanzaba a Karl Liebknecht, que aquel mismo día proclamaría la “república socialista libre de Alemania” ante una concentración de gente reunida en el Lustgarten. Liebknecht y su mujer, Rosa Luxemburg, serían asesinados dos meses después, Scheidemann huiría al exilio, a la llegada de Hitler al poder.

Sería precisamente Hitler el protagonista de otro hecho histórico, acontecido igualmente un 9 de novembre, en 1923. El entonces presidente del Partido Nacional-Socialista de los Trabajadores Alemanes encabezaba un intento de golpe de estado que sería aplastado por la policia y el ejército. Hitler iría a la cárcel, donde escribiría “Mi lucha” (“Mein Kampf”). A pesar del fracaso del golpe, se hizo patente el sentimiento de muchos alemanes, contrarios a una República de Weimar que consideraban traidora. Esto explicaría, en parte, el ascenso del nazismo en los años a venir.

Hitler acabaría por acceder a la cancillería, en enero de 1933. Cinco años después, el 9 de noviembre de 1938, la paranoia nazi contra los judíos subiría un peligroso escalón: en la Noche de los cristales rotos, centenares de sinagogas fueron atacadas, comercios destruidos y civiles detenidos y asesinados. ¿Su delito? ser judíos en una Alemania que el Führer quería a su medida, a cualquier precio.

Luego vendría la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y la división del país en dos estados (1949). La República Federal de Alemania viviría un crecimiento económico espectacular gracias a su industria, pero una parte de la sociedad no veía con buenos ojos la manera como las élites gobernaban el país. El 9 de noviembre de 1967, en la Universidad de Hamburgo todo estaba a punto para una importante ceremonia académica. De entre los asistentes, dos estudiantes sacaron, inesperadamente, una pancarta con el texto “Unter den Talaren – Muff von 1000 Jahren“. Haciendo referencia a los “1000 años” que, según la propaganda nazi, iba a durar el Tercer Reich, los estudiantes protestaban contra las estructuras elitistas de la sociedad germano-occidental de la postguerra. Aquel lema se convertiría en un icono de los movimientos estudiantiles de aquella época en Alemania.

Los hechos lo confirman: buena parte de la Alemania actual se explica a través de algunos 9 de noviembre, sin duda una fecha para la historia.

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